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Quiero agradecer por la felicidad en el rostro de mis hijas. Esta injusta y arbitraria situación, nos ha dado dolor y mucha tristeza, pero también nos ha traído esperanza, fe y orgullo. Esperanza en que se haga justicia, fe en las instituciones y sus representantes y orgullo de ser quienes somos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

QUE SE SEPA

    Recuerdo como si fuera ayer ese día de 1979 cuando me despierto con unos golpes en la puerta de entrada de la casa. Miro la hora y era demasiado temprano para que algo bueno llegara con noticias a despertarme de un sueño que no había sido tan reparador. Esperé unos minutos a que mi padre o mi madre se levantaran a atender la llamada, como no se pronunciaron me levanté un tanto confundido con lo que me esperaba al abrir la puerta. Era un primo de mi madre que sentado en la jardinera que adornaba el costado del portal me consultaba por ella con una voz que me hacía presagiar que era cierto eso de que nada bueno podía estar pasando. Le respondí que durmiendo y que pasara mientras la despertaba. Eso hice y a los pocos minutos mi madre lloraba y mi padre se confundía con la noticia, siempre pensando en su imagen más que en el dolor de mi familia. El primo de mi madre al poco rato de habernos contado que habían sido atacados en su parcela por una cuadrilla de carabineros que habían ametrallado todo y dinamitado desde diferentes flancos su propiedad, se acomoda en el sillón donde yo lo había dejado al recibirlo en la madrugada, y notamos un pequeño charco de sangre que de a poco fue creciendo hasta darnos cuenta que estaba muy mal herido. Había corrido más de 6 kilómetros con una bala de metralleta que le había atravesado el vientre, pero él con la impresión de los sucesos no había notado nada hasta que el cuerpo se le empezó a enfriar sentado en ese sillón de donde sólo se paró para subirlo a una camioneta en la que lo llevamos a la Iglesia San Agustín en La Serena donde operaba la Vicaría de la Solidaridad.  No alcanzamos a que entrara cuando una patrulla de militares nos detiene y a él se lo llevan detenido; por sus heridas fue trasladado al Hospital, fue operado y su recuperación fue en una camilla desvencijada y engrillado por todas sus extremidades como si en ese estado hubiese podido arrancar a una libertad que nunca necesitó expiar. Mientras eso le sucedía, con mi madre nos habíamos armado de valor y partimos a la parcela de mis tíos y al entrar encontramos unas patrullas de militares destruyéndolo todo. Hacían fogatas con los libros, los discos de música clásica, las partituras de piano, en fin con cuanto creían podía reflejar una conciencia político cultural que contrariara los mandatos del General. Mi madre empezó a vociferar que eran unos descabellados, inconscientes, brutos, animales; mientras tanto yo recorría estupefacto los alrededores en el que circulaba por los cráteres de las granadas o dinamitas que habían lanzado desde diferentes puntos tratando de hacer parecer que habían sido atacados desde dentro de la parcela. Mi madre me grita que me acerque y al lado de ella había una suerte de oficial de ejército que con desparpajo nos indica que “el viejo se había suicidado” y que “no era bueno que viéramos ese espectáculo grotesco en el que había quedado”.
    Con mi madre nos miramos, nos tomamos de las manos y caminamos hacia el interior de esa casa que me había cobijado desde niño. Veía cómo soldados con sus fusiles partían las paredes y desprendían los anaqueles botando al suelo cientos de recuerdos con los que crecí hacía lo que soy hoy. Entramos al dormitorio de mi Tío Daniel Acuña Sepúlveda y lo encontramos en miles de pedazos, algunos con restos de su cabellera, diseminados por todas partes de su habitación y baño. Lo habían asesinado arrojándole una granada; lo recogimos con nuestras propias manos, sin guantes: era nuestro Tío, lo quisimos, nos contó historias, nos educó. En una bolsa de basura negra cupo entero de a pedazos. La orden la había dado el Intendente de la Cuarta Región Don Patricio Serre, edecán de Pinochet.
    Ahora que han pasado tantos años, sin haber ningún detenido ni procesado por el crimen de mi Tío me encuentro escribiendo por primera vez esta historia pensando en mi amigo Enrique Villanueva a quien la “justicia” lo encarcela por la opinión de un delincuente que buscando granjerías desde Brasil  se transforma en aliado de la UDI. Qué vueltas tiene la vida, quién se iba a imaginar que la UDI iba a aliarse con un delincuente para encontrar un chivo expiatorio a la incapacidad de la concertación para mantener encarcelados a los asesinos de Jaime Guzmán. Quién se iba a imaginar que el OPUS DEI encontraría la manera de proclamar la mentira como mecanismo válido para hacerle un regalo a la madre de Guzmán. O para afianzar la Fundación con el nombre del Senador o para aprovechar que el gobierno actual es de ellos (bueno casi de ellos) y así hacer lo que les de la moral hacer. ¿Quién de ellos estaría dispuesto a encarcelar al Señor Serre por la muerte de mi tío Daniel? ¿Quién de ellos estaría dispuesto a destrabar los juicios por violación a los derechos humanos que aún pululan por los tribunales?, ¿Quién de ellos estaría dispuesto a lanzar la primera piedra aduciendo una moral a toda prueba?.
    Nos hemos llenado de satisfacción con el encarcelamiento de Enrique: porque nos hemos dado cuenta quiénes son sus verdaderos amigos y quiénes se han aprovechado de sus magníficos conocimientos en estos 6 años en Chile. Nos hemos llenado de satisfacción con el encarcelamiento de Enrique porque nos hemos terminado por convencer que en Chile no hay Justicia plena y por eso nos pondremos a trabajar por formar generaciones futuras que no sean como la UDI, como la Concertación, sino que sean personas íntegras capaces de reconocer los errores y reivindicar a los inocentes, personas que busquen el bien común y no “quedar bien con la Tía Errázuriz”.
    Nos hemos llenado de insatisfacción también con el encarcelamiento de Enrique porque se ha truncado  el acuerdo de reconciliación y de perdón y de oportunidad de reinserción que había promulgado a los cuatro vientos el Informe Rettig, el Informe Valech..en su tumba se revuelcan sus gestores dándose con la tapa del ataúd por haber creído en los políticos y jueces chilenos.
     Un hombre como Enrique y como tantos otros que no se quedaron en sus casas esperando que pasara la dictadura, son hombres valiosos, son hombres de verdad, son hombres patriotas, son hombres que habiendo visto que la manera de liberar la nación no era ya por las armas, se reinsertaron con preparación doctoral a mejorar la calidad de las relaciones entre las personas, las organizaciones y el Estado. Las universidades han visto y conocido su trabajo(aunque por temor y falta de solidaridad algunos hayan dado un paso al costado), las empresas han visto y conocido su trabajo, las personas que lo han conocido saben que una persona como Enrique nunca habría asesinado a alguien para obtener beneficios personales, como Hernández Norambuena y sus secuaces. Pero esas son las personas a las  que se les cree en Chile: a los delincuentes.
    Las personas luchadoras, emprendedoras e inteligentes que saben cuándo comenzar una nueva etapa, con nuevas estrategias de cambio societal, se les encarcela y se les apremia. Viva Chile!!..Viva la esperanza por un país con jueces libres, con decisiones libres, con políticos moralmente probos, con Presidentes serios, con Justicia equitativa!!!...Viva Enrique Villanueva y todos los revolucionarios que con cojones prestaron sus servicios a la liberación del yugo militar dictatorial; Vivan los revolucionarios que hoy desde la no violencia nos sentamos en el frontis de nuestras casas esperando que más temprano que tarde pasen al frente nuestro los cadáveres de los que asesinaron a mi Tío Daniel Acuña Sepúlveda, Jaime Guzmán y a miles y miles de compatriotas. Fuerza Enrique!!!!
Vicente Papic A.
Sociólogo
Magíster en Desarrollo y Comportamiento Organizacional
Magíster en Dirección Estratégica de Recursos Humanos
Diplomado Internacional en Gestión por Competencias

jueves, 9 de diciembre de 2010

MARCO ENRIQUEZ OMINAMI Y ANDRES PASCAL ALLENDE

El fundador del PRO, Marco Enríquez Ominami y Andrés Pascal Allende visitaron el lunes 06, en la cárcel de alta seguridad, a Enrique con motivo de cumplirse dos meses de su injusto encarcelamiento.
Ambos  líderes entregaron su apoyo solidario y manifestaron su preocupación por que se lleve un proceso justo.
Después de dos meses de una exhaustiva investigación, el viernes pasado el Juez Carroza determinó que no requiere de Enrique detenido para seguir el proceso investigativo, pero no pudo ser liberado porque se considera un "peligro para la sociedad".
"Esta es otra expresión de lo anómala que es la aplicación de la ilegitima Ley Antiterrorista y su aplicación en este caso, que no permite que con dos votos a favor y uno en contra se le otorgue la libertad, y más aún, que el juez que encarceló a Villanueva, pida su la libertad y esta no se concrete", señaló el ex diputado.
Por su parte, Andrés Pascal ofreció su solidaridad y apoyo incondicional para lograr la liberación de Enrique, a quien lo une una amistad de 30 años.

viernes, 3 de diciembre de 2010

DECLARACION CAMARADAS Y EX-PRISIONEROS DE LA FUERZA AEREA

 DECLARACION PÚBLICA DE LOS CAMARADAS Y EX-PRISIONEROS DE LA FUERZA AEREA EN APOYO A  ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA

Los camaradas y ex-Prisioneros de la Fuerza Aérea de Chile, solidarizamos y damos testimonio de la absoluta honorabilidad y condiciones personales de nuestro amigo y ex- compañero de prisión, Enrique Villanueva Molina, encarcelado injustamente por la acusación de un crimen que no cometió, Los  verdaderos autores ya fueron juzgados y condenados, aunque posteriormente, se dieran a la fuga para no cumplir con la sentencia impuesta.

A Enrique Villanueva, se le tiene en la cárcel, como resultado de una declaración formulada desde el extranjero por uno de los asesinos del ex Senador Don Jaime Guzmán. Aunque el Sr. Guzmán, fue un estrecho colaborador intelectual de la Dictadura Militar que oprimió por largos años nuestro país, nosotros condenamos su asesinato y compartimos el dolor de su familia. Lo hacemos, con la misma firmeza y convicción con que condenamos los encarcelamientos, las torturas y el exilio sufrido por Enrique y nosotros mismos,  por defender nuestra Constitución en contra de las maniobras golpistas orquestadas desde los Estados Unidos, contando con la complicidad de los Partidos de Derecha y los grupos fácticos de nuestro país. Nuevamente hoy, y por influencia de los mismos de ayer, Villanueva, otra vez esta injustamente encarcelado, bajo el absurdo de acusarlo, basándose en las declaraciones de un delincuente que cumple condena en Brasil.

Se le encarcela, como venganza, por haber luchado en contra de la Dictadura desde el Frente Patriótico Manuel Rodríguez acto en que él, no niega su militancia ni tampoco el rol jugado en esa organización, sino muy por el contrario, el reconoce su participación y se subscribe a la lucha de aquellos años cuando nuestra juventud, conjuntamente con los distintos sectores democráticos del país, hacían uso del  internacionalmente reconocido “Derecho a la Rebelión” para cuando un pueblo se levanta en rebeldía en contra de un régimen que asesina, hace desaparecer y tortura a sus propios compatriotas.

Hoy en día, son muchos los testimonios que acreditan, no solo dentro de nuestro país sino que también en el extranjero, su capacidad intelectual. Este hecho demuestra que Enrique Villanueva, se encuentra profundamente inserto en nuestra sociedad democrática y es mas, también participando activamente, en la formación de los futuros profesionales que serán mañana de gran beneficio para nuestro país.

Enrique Villanueva nuevamente es victima de una persecución y venganza política del mismo sector que ayer lo encarcelo y que no le perdona haber defendido la Constitución en 1973 ni mucho menos aun, su lucha posterior en contra de la Dictadura.

“Enrique Villanueva debe ser puesto en libertad incondicional y a la brevedad posible”

Camaradas y Ex-Prisioneros Militares
Fuerza Aérea de Chile


domingo, 21 de noviembre de 2010

DOCENTE UNIVERSITARIO

Estimado amigo: Como docente de la Universidad de Los Lagos, como ex Presidente de la Asociación de Académicos en cuya representación me correspondió conocerlo e interactuar con Ud. en múltiples oportunidades y como amigo, por cuanto recibí de Ud. la confianza y el aprecio que otorgan los lazos de una amistad franca y leal, me permito manifestarle mi pesar por los difíciles momentos por los que está pasando.
La vida del Hombre es un caminar hacia Dios entre espinas y abrojos, entre luces y sombras, entre dudas y certezas. Y en este caminar todos hemos tenido que retroceder, enmendar rumbos y empezar de nuevo, a veces por nuestros descuidos y errores, a veces por los escollos del camino, por las tempestades que asedian, por las trampas que abundan.
Lo importante, es mantener el paso firme y la mirada puesta en el destino final. Con fe y esperanza, con paciencia y sabiduría, con humildad y fortaleza, llegaremos siempre al reino de la paz, al valle de la quietud, al venero de la verdad. Animo amigo y cuente conmigo y con la seguridad de mis modestas plegarias.
Le saluda afectuosamente,
Alejandro Sánchez Magnoni.

viernes, 19 de noviembre de 2010

LA GENTE NOBLE DE ESTE PAIS

Patricia:Primero que nada, te agradezco el e-mail que nos has enviado, nos llegan muy profundo tus palabras y nos mueven a seguir en la misma senda en que venimos trabajando desde hace años. Segundo, te advierto que no nos tienes nada que agradecer. Sólo cumplimos con nuestro deber. Si cada ciudadano de este mundo cumpliera con el suyo, nuestro planeta sería un paraíso.
Enrique ha cumplido con los suyos, cada vez que le ha correspondido, es nuestro deber, pues, cumplir con el nuestro. No hacemos nada mas que eso. Eso es lo que nos une y hace fuertes.
Y aunque tengamos que seguir luchando por años, alcanzaremos nosotros, o nuestros hijos, o nuestros nietos, la meta de una Patria para Todos, Justa, Solidaria, Humana por sobre todas las cosas.
Concordamos plenamente con la opinión de Enrique sobre el asesinato de Guzmán. Este fue un personaje que la historia recordará como el responsable de mucho de los males que vivió nuestro país y que sigue viviendo, pero el asesinato no era el método para luchar contra él y sus ideas. Sólo basta con preguntarse a quién le servía su asesinato. Cualquier patriota con dos dedos de frente se da cuenta de que ese no era el camino. Detras de su asesinato hay todavía mucho que investigar.

Hoy dedicamos nuestra energía a llevar información, antecedentes, argumentos, a nuestros compatriotas y amigos, para que piensen y avancemos por el camino de fortalecer nuestra democracia, que como la llama de una vela, tan débil aún, a veces amenaza con apagarse.
Tratamos de unir manos para tapar las ráfagas de viento que la amenzan. Para nosotros, los que tenemos el corazón a la izquierda, la única y verdadera forma de cuidar y fortalecer esa luz, es formando un poderoso muro de opiniones y voluntades en su entorno, el que pueden formar principalmente aquellos que viven de su trabajo y de su intelecto.
Un abrazo y toda nuestra energía para ti y para Enrique.
La verdad se impondrá y estamos felices de poder ayudar a ello

martes, 16 de noviembre de 2010

CARTA DE HONORABLES DIPUTADOS EN APOYO A ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA

Quisiéramos manifestar nuestra preocupación por la situación procesal que afecta a una persona de la calidad moral e intelectual de Enrique Villanueva Molina, patriota, demócrata, que sufrió en carne propia lo peor del régimen dictatorial.
No nos cabe duda, por tratarse de situaciones públicamente conocidas, incluso por estudios publicados por el propio Instituto Libertad y Desarrollo, ligado a la UDI, que Enrique Villanueva no participaba en la dirección del Frente Patriótico Manuel Rodríguez desde el año 1989 y que era de una posición política adversa a emprender acciones luego del retorno a la democracia.
No prestigia a la Justicia chilena tener a un inocente encarcelado por un crimen en el cual no tuvo participación alguna. Decisiones jurisdiccionales como la que sufre Enrique Villanueva, en nada favorece los intentos de extradición de otras personas, pues llegarían a ser sometidas a una parodia de juicio que terminarían impajaritablemente en condenas, no sólo sin respeto al principio de presunción de inocencia, sino que a sabiendas que se condenarían a personas que no tuvieron participación en el repudiable crimen.
En definitiva, se pretende juzgar a una organización política, con la cual no estamos de acuerdo en muchísimos aspectos, y no a personas que habrían participado en un ilícito penal y por la responsabilidad que les cabría en el mismo.
Enrique Villanueva, Economista, profesor de vasta trayectoria académica, reconocido nacional e internacionalmente, se encuentra desde hace 20 años ejerciendo una vida profesional y personal legal y transparente, tanto, que decide volver a Chile el 2005, luego de 8 años de vivir en el extranjero.
Valoramos cada esfuerzo que se haga en encontrar a todos los culpables del demencial asesinato del Senados Guzmán, muchos de los cuales fueron ya sentenciados y cumplían sus penas hasta darse a la fuga el año 1996.
Con la misma energía  que solicitamos que las autoridades hagan todos los esfuerzos en encontrar y recapturar a los participantes, queremos solidarizar con Enrique Villanueva Molina y manifestar nuestra  convicción de su inocencia en este brutal crimen.

Diputado Sergio Aguiló, Diputada Denise Pascal Allende, Diputado Hugo Gutiérrez, Diputado Carlos Montes, Diputado Marcos Espinosa, Diputado Gabriel Ascencio, Diputado Rene Saffirio, Diputado Guillermo Teillier, Diputado Marcelo Díaz, Diputado Lautaro Carmona, Diputada María Antonieta Saa, Diputado Juan Luis Castro, Diputado Tucapel Jiménez, Diputada Adriana Muñoz, Diputado Rodrigo González, Diputada Ximena Vidal, Diputado Enrique Jaramillo, Diputado Patricio Hales, Diputado Fidel Espinoza, Diputado Enrique Accorsi, Diputado Luis Lemus, Diputado Alfonso de Urresti, Diputada Clemira Pacheco, Diputado Rene Alinco Bustos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CONOCIENDO A ENRIQUE

Hace unos 8 o 9 años a través de un amigo en común en Barcelona-España conocimos mi marido y yo a Enrique Villanueva Molina y a su familia. A simple vista “Quique” parecía un hombre común pero al comenzar a hablar con él nos dimos cuenta enseguida de que detrás de su humildad y su sonrisa franca y sincera había un hombre que no era nada común Había un hombre brillante, que tuvo la capacidad de desprenderse de un pasado doloroso, para sembrar un presente y cosechar un futuro libres de los fantasmas del ayer.  Se había cultivado intelectualmente y procuraba con sus actos inculcarles a sus hijas el sentido del respeto a los demás. Un hombre familiar sobretodas las cosas, que actuaba siempre en búsqueda de mejorar su entorno a través de su aportación académica.
Desde el primer momento, Enrique, Patricia y sus hijas, nos acogieron como parte de la familia. Fueron innumerables las tardes en las que alrededor de una mesa tomando una merienda-cena, que para los chilenos se denomina "la once", hablábamos durante horas de la vida, de nuestros proyectos profesionales, de la familia y de muchos otros temas, incluidos la política. En alguna ocasión nos relató sus experiencias duras y difíciles, pero en ninguna de aquellas conversaciones había ni un atisbo de acritud, de resquemor o de palabras malsonantes para los que le hicieron daño.
Simplemente lo entendía como aprendizaje de vida y un escalón más para ser mejor persona. Esa actitud objetiva, sosegada y respetuosa, es lo que más admiración me causa al pensar en él.
Quique prefería sin embargo, hablar de cosas más productivas, de sus proyectos en las redes virtuales, de sus perspectivas de futuro en la búsqueda de la excelencia académica. Siempre hablábamos de nuestras preocupaciones acerca de la educación de los más jóvenes, de los valores que se debían inculcar a los hijos y de la importancia que esto tiene en el desarrollo de una nación.
Soy una mujer joven y en el momento que lo conocí apenas estaba terminando de hacer un máster de Comunicación Empresarial en la Universidad de Barcelona. Mi experiencia profesional no llenaba páginas de un curriculum sin embargo, Quique no dudó en extender su mano y darme la oportunidad de que desarrollara un área específica de Comunicación, en su proyecto en la Universidad Virtual de la que formaba parte en ese momento. También esto último habla de la admiración que tiene Quique por la gente que estudia y el respeto a las personas que como yo estábamos empezando profesionalmente.
Decir en estas líneas que me parece totalmente injusta la detención de Quique es ya una obviedad, pero como las cosas que son obvias son las que menos se ven, lo digo para que no haya dudas de que se está cometiendo un error sin medidas. Hay un dicho que me gusta repetir y que en este caso es más que acertado: “El que no la debe no la teme” y quiero referirme al hecho de que Quique no estaría en su Chile natal, si tuviera algo que ocultar, si fuera el delincuente que quieren ver algunos.
Recuerdo perfectamente cuando nos dijo que estaba pensando en volver a Chile, por sus hijas, para que estuvieran cerca de la familia. Para nosotros fue una gran tristeza, porque pensábamos en lo mucho que nos harían falta y así ha sido desde que se fueron de Barcelona a la tierra que los vio nacer, pero sabíamos que el paso que daban era para bien, para mejorar y para ver a sus hijas crecer en armonía, en el nuevo Chile democrático y plural de hoy. Por esa razón es más frustrante esta noticia y ver cómo están tratando a Enrique Villanueva, abriendo heridas que estaban más que sanadas.
Todos los que lo conocemos sabemos que nos quedamos cortos con las palabras, aunque escribamos más de mil hojas con todas sus virtudes, pero lo hacemos porque sumando y sumando, quizás podamos lograr que vuelva la cordura de quienes lo inculpan sin sentido.

Vanesa Alvarez Abasolo
          ESPAÑA

sábado, 13 de noviembre de 2010

SOY INOCENTE

Nunca pensé volver de una manera tan abrupta a un pasado traumático de mi vida, ni menos que esto sucediera en un gobierno democrático. En aquella oportunidad, el  sentimiento de indefensión, de sentirme víctima de una represión brutal e indiscriminada, el sufrir la violencia de la tortura física, el sentirme privado de libertad, me lo explicaba como una consecuencia del periodo que vivía en el país, del impacto de la dictadura en quienes éramos o fuimos sus opositores.
Durante ese periodo, el recuerdo mas traumático que tengo, es el contraste entre la situación de angustia, de dolor e incertidumbre que vivíamos unos cientos de chilenos, detenidos e incomunicados en el centro de tortura de la Academia de Guerra Aérea y la indiferencia cómplice e ignorante del resto de la población, quienes seguían el trascurso de su vida frente a esta y muchas situaciones que en esos momentos decidían la vida de esas personas.
Ese fue el recuerdo que sacudió mi vida cuando hace ya un mes y días, fui enviado a prisión e inculpado como procesado en un crimen que no cometí.
Pasaron 37 años desde  1973 y a pesar del cambio del contexto político, me encuentro de nuevo en un estado de indefensión frente a la justicia y ante una indiferencia social y política que me asusta.
Para mi es difícil enfrentar esto, porque se me acusa de un crimen que no cometí y en el cual no participe. Se buscan indicios que pudieran condenarme, en las acciones de una organización que actuó en los años ochenta, en un contexto totalmente distinto al actual.
También se buscan declaraciones de personas que fueron parte o dicen serlo,  o dicen conocer al FPMR y antecedentes del caso Guzmán, entregando opiniones y detalles de lo que sucedió hace 20 años atrás, con el alto grado de subjetividad que ello implica.
En este contexto, es difícil proponer un esquema para mi defensa, porque hace 20 años que me reinserté profesionalmente, dedicándome plenamente a la actividad académica, a la investigación, como profesor universitario y directivo en distintas universidades de Chile y el extranjero. Durante todo este tiempo construí un proceso difícil de reinserción social y laboral, orientando todos mis esfuerzos y energías a este objetivo. Esto significa haber iniciado un camino de permanente superación personal, de estudio dedicado, de los cual dan cuenta los títulos universitarios que durante este periodo pude lograr. Actualizando además conocimientos técnicos para poder competir en un mercado laboral altamente competitivo y del cual estaba al margen y descontinuado.
Significa también un logro mayor, construir una familia, aprender a disfrutar el cariño de mis hijas, , a ser esposo y padre, algo que no pude desfrutar durante largos años de una agitada vida política, clandestina o como internacionalista.
Pero nada de esto pareciera tener importancia, por el contrario, se me califica de ex frentista, de ex comandante del FPMR, para otros soy un terrorista, participante de una organización armada y por tanto cuestionable frente a la sociedad democrática actual.
Pero no se habla que se está juzgando a un profesional, un  académico destacado que con un esfuerzo propio, puede dar cuenta de una inserción, de su reinvención y de su aporte a la sociedad durante los últimos 20 años de su vida. Por el contrario, la óptica para enfocar el dedo acusatorio es la imagen del pasado, como si el tiempo no hubiera transcurrido, negando con esto la evolución de las personas y su capacidad de adaptarse a los nuevos contextos.
En un plano más general, pareciera que en el análisis tampoco se toma en cuenta que lo hecho por el FPMR, forma parte del esfuerzo político, junto a las demás fuerzas políticas de la izquierda chilena, destinado a terminar con la dictadura. El FPMR nace como una respuesta al terrorismo de estado. No es mi intención extenderme en una defensa histórica del FPMR, el objetivo es otro,  llamar la atención sobre mi total inocencia del delito por el cual se me está procesando.
Lo que si alego es que si se están buscando indicios de mi participación en el FPMR, esto debe hacerse imperiosamente con un examen al pasado y más atrás, donde se podrán encontrar las razones y el sentido histórico social del nacimiento y actuación de esa organización.
Haciendo esto, se podrán evitar las descalificaciones que tanto ayer como hoy son dañinas y peligrosas. En época de dictadura bastaba con que alguien acusara a otro de mirista, socialista, comunista o simplemente de ser partidario de la Unidad Popular, para que se justificara su detención, lo que para muchos significo su muerte, tortura y desaparición.
Yo viví y sufrí ese periodo de arbitrariedades, por lo cual soy altamente sensible a las acusaciones que he recibido, sindicándome a priori autor o participe de un asesinato que no cometí, que no participe, ni planifique y que no conocí hasta después de su realización.
No soy un asesino, ni tampoco terrorista, soy un luchador social, desde mi juventud he tratado de actuar guiado por valores morales y éticos vinculados a las ideas, para mi superiores, de una sociedad justa, más humana, en la cual las personas, su principal activo, tengan las mismas oportunidades de desarrollarse y ser felices.
También y como cientista social soy un inconformista, que cree en el cambio y no en la fosilización de las ideas y de las sociedades, prefiero vivir en una sociedad en donde parte importante del poder radique en los ciudadanos. Aunque claro este, que el mundo actual está organizado de manera tal que la economía, el principal poder actual, debilita la capacidad de participación ciudadana, la capacidad de intervención en su sociedad y futuro.
Por otra parte y siendo una víctima de la represión y de las torturas, aprendí el valor que tiene la vida y lo importante que es respetar a las personas, así como la diversidad de las ideas. Por ello no comprendo ni comparto la política basada en el odio, porque vulnera la voluntad de alcanzar el bien común.
En este sentido, todas las experiencias vividas significaron para mí adquirir un complemento más notario y más necesario que lo expuesto, fortalecer en mi interior las convicciones espirituales que permiten sortear las dificultades y mis ideas así como la persistencia de la lucha por lo que uno cree y quiere.
Como uno más que vive en esta sociedad, que trata de aprender de su propio pasado con errores y aciertos, siempre he seguido los dictámenes de mi conciencia. El ejemplo de grandes hombres y mujeres, los que representan, la coincidencia del deber social y renunciar a lo ventajoso, en aras de lo moral.
Por ello y sin perder mi identidad proveniente de la izquierda social y política, aprendí a rechazar el sectarismo, porque reduce la mirada del hombre y de su valor. La nueva sociedad a la que aspiro es una donde las personas valgan por su condición de tales, por la diversidad y el aporte que representan cultural y políticamente hablando.
Mi situación actual, es justamente una consecuencia de actitudes y acciones de personas que se sienten excusados de acatar  los canones morales, que al parece los entienden como destinados a hombres que en su visión sectaria, son inferiores y débiles. El curriculum de la historia de esas personas, no tiene nada que ver con el ideario político y moral que he intentado resumir aquí. Sus acciones están más cercanas a quienes son capaces de todo y justificarlo, bajo la excusa de supuestos falsos ideológicos o políticos.
Es en este comportamiento sectario y retrogrado, que me explico la decisión que tomaron para asesinar  a Jaime Guzmán, una acción que no solo conmovió el escenario político, que genero un gran dolor a sus familiares, sino que también comprometió y marco el fin de una organización que en esos momentos, buscaba recoger su historia, para transformarse en un aporte al proceso de transición que recién se iniciaba en el país.
Lo hecho no tiene nada que ver con lo que durante años nos vimos obligados a hacer, en un contexto político e histórico distinto, que fue responder a la violencia terrorista de estado que nos oprimía, con una visión profundamente humanista y valorica de la vida. Nada tiene que ver con la concepción de una lucha justa, cuya diferencia con este tipo de acciones radica en sus objetivos.
Los pueblos participan en guerras justas de liberación, rebelándose en contra de dictaduras oprobiosas, como lo hicimos creando resistencia y diferenciándonos del terrorismo de estado. Pero esa participación llevaba  implícita, una motivación filosófica, en el sentido que las aspiraciones de libertad. Nunca tuvo mayor sentido y validez que en esos días y en ese contexto histórico.
Un argumento clave en esto, es la participación de artistas, intelectuales, poetas y filósofos en estas luchas justas de liberación, los que en una suerte de doble función, expusieron de un modo comprometido socialmente, el contenido interior del tiempo y de lo rudo de ese momento, para transmitirlo como un testimonio imperecedero a la posteridad, en la forma de una utopía posible. Estoy convencido que esta participación marco la diferencia entre una guerra justa de liberación, expresada en las ideas y compromisos de personas bien alejadas de las armas, pero que vieron en esas gestas, el último recurso para lograr la libertad y la liberación de sus sueños.
Todas estas ideas, durante incluso los años más duros de clandestinidad, se esparcieron por cada uno de los militantes del Rodriguismo, cuya máxima expresión fue el rediseño, exigido en la conducta de las personas, frente a la realidad que vivíamos y la imperiosa necesidad de su aporte como agentes de cambio.
Parece que es difícil escribir sin dejar de referirme a una organización en la cual participe con un nivel de entrega y compromiso incuestionables. Solo espero que quienes me juzgan, entiendan que las ideas y la historia que defiendo, constituye la base sobre la cual construí mi vida, por lo tanto inseparable de mi ser como persona. Por eso he reconocido con claridad y transparencia mi participación en el FPMR y he declarado una y otra vez también, que no participe, no planifique, ni tuve información antes de su realización,  del crimen que se me acusa.

Respecto al proceso abierto en mi contra, como inculpado en el asesinato de Jaime Guzmán, no oculto mis temores que en él influyan las distintas opiniones y las odiosidades de una historia no resulta. Somos un país que aun mantiene una línea divisoria entre quienes recuerdan el pasado dictatorial con orgullo y alegría, y para quienes esta historia evoca desgarradores recuerdos y dolorosos pasados.
Tampoco es descartable que la visión permanentemente  retrospectiva de la sociedad que aún persiste en sectores de la derecha, influya en este proceso, siendo yo, para ellos, un agente “izquierdista y terrorista, responsable del quiebre institucional del año 1973”.
Para mí, las declaraciones de Hernández  Norambuena no son casualidad, son producto de una propuesta que alguien le hizo, de delación compensada, por la cual este recibirá la extradición a Chile. Esta delación que hizo, al involucrarme directamente como participante de la planificación del asesinato de Jaime Guzmán, agregando además mi supuesta participación en la oficina, fueron los elementos nuevos necesarios para que en Chile se pidiera reabrir el caso.
Posteriormente, el  Juez encargado de la investigación, inicio una larga rueda de interrogatorios, partiendo por mí, ex militantes del FPMR, periodistas y analistas, buscando indicios que respalden, creo, las acusaciones mentirosas de Hernández.
Hace un mes y días que estoy en prisión. No sé si habrá una situación que cause más incertidumbre que el sentirse aislado arbitrariamente de la vida cotidiana, o algo más doloroso que  ser separado de quienes amo y tanto extraño.
Para terminar digo y repito, no he desconocido sino que reafirmo mi historia, pequeña quizás comparada con otras, pero grande en sus principios, valores y objetivos. Una larga vida como luchador social, que se aleja absolutamente del crimen por el cual se me acusa y del cual SOY INOCENTE.

C. ENRIQUE VILLANUEVA M.
PRESO POLITICO DEL GOBIERNO DE PIÑERA Y REHEN DE LA UDI.

ACADEMICA CUBANA

Yo no soy chilena, conozco ese hermoso y triste país desde hace más de 15 años, sabes que me  encantaron sus cordilleras, su clima, sus ríos, su nieve,  pero me aterraron sus personas, no encontré nunca la explicación de tanta amargura dentro, nunca supe entender por qué la carcajada era tan difícil de conseguir y sobre todo, no lograba entender bien lo que decían o pensaban pues la palabra no me coincidía con la mirada fija de los hombres cuando hablan con el corazón, muchas veces me pregunté por qué tanto odio concentrado contra sí mismo, cuanto rencor guardado,  y  que manera extraña de alimentar las pesadillas…..no podía entender un proceso que no viví, además de ser el resultado de una vida, en un medio diferente, pero te juro que traté de encontrar la esencia.
Me relacioné  con gente a las que ustedes allí les  llaman de izquierda, otros de derecha, en ambos casos encontré personas inteligentes, ignorantes, corruptos, hombres  con ética y también sin principios, de verdad que me costó trabajo asumirlo,  pero llegue a la conclusión gracias a los chilenos, que el problema no está en la izquierda o la derecha, sino en el ser humano, quizá por eso Martí decía…” haga hombres, quien quiera hacer pueblos”..
En medio de semejante impresión conozco a Enrique Villanueva, como catedrático de una Universidad  y de repente se me trastornaron las sensaciones pues estaba ante un chileno diferente a todo lo visto, un hombre inteligente, humilde, sencillo, con capacidad adaptativa increíble y con cualidades que no había podido encontrar en esa tierra: jamás lo escuché quejarse por nada, siempre con una sonrisa franca en su rostro, dispuesto a ayudar a quien lo necesitara y a felicitar sin envidia a quien progresara.   Comencé entonces a entender que la  diversidad humana existe en todas partes, aún en condiciones objetivas similares. 
Creo que como todo es relativo, lo que es justo y cierto para unos, no lo será para otros, lo que para unos puede ser un calvario para otros es una dulce venganza, lo cierto es que como siempre, la justicia y la verdad de  los hombres se asocia al PODER, y como  tenemos una vida,  siempre salen perjudicados los hombres y los pueblos. Es penoso que Chile, un país con tanto por hacer, con tan merecido reconocimiento en sus avances como país, no logre acabar con el peor de  sus enemigos: el odio visceral entre sus hombres, es una lástima que no puedan hacer un alto y decir ....BASTA YA, …en honor a los que no están, a todos;  a los aborrecibles y a los abrazables, permitamos a nuestros hijos crecer amando y construyendo.....
Por la confianza que nos une, me atreví a decir lo que  pienso con la mano en el corazón, me da realmente mucha pena saber que esto está pasando y no podía dejar de expresarlo.
No sé cual dirán es la verdad sobre Enrique, a mí realmente no me interesa conocerla, yo tengo mí verdad hace muchísimo tiempo y la mantengo, es  simple,  pero para mí  válida:

….”Los  hombres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la luz que reciben..
Enrique Villanueva, es de los hombres que dan luz de sí…
Un fuerte abrazo;  
Ileana Musibay

viernes, 12 de noviembre de 2010

DESDE VENEZUELA

Enrique Villanueva, fue contratado en el año 2001 en nuestra institución, recomendado por amigos comunes vinculados a la academia Universitaria Venezolana, ya que estábamos ideando la formación de un proyecto de educación en línea, para lo cual nos recomendaron su nombre.
En un almuerzo en el hotel Caracas Hilton, conocí al Profesor Enrique Villanueva Molina, quien me impresionó con su  currículo profesional logrado con mucho esfuerzo y dedicación, Economista, Ingeniero Comercial, Master en Ciencias Políticas, Master en Dirección de Empresas y recientemente acababa de concluir un doctorado  en Economía en la Universidad Central de Venezuela.
La entrevista trajo como conclusión que el Dr. Villanueva, iniciara de inmediato una relación laboral, con nosotros, que produjo elevados frutos, a través de la creación de la Red Universitaria Virtual América Europa (RUVAE), de la cual fue su director internacional con sede en Venezuela desde el año 2001 hasta el año 2003 y luego se radicó en España desde donde realizamos  convenios  internacionales hasta el año 2006, cuando decide retornar a su país.
En este lapso de tiempo, (2001 - 2006),pudimos establecer una red con una plataforma ideada por él y desarrollada en nuestra institución, que sirvió para establecer proyectos de gestión de calidad con el QMS (Quality Management School) de Barcelona,  Diplomados de gestión para el estudio de los trastornos de la conducta en el desarrollo del niño y el adolescente con el celaee y la escuela de Sicología de  la Universidad de la Habana, con quienes se desarrolló un proyecto que fue  modelo para Venezuela, formando a través de mejoramiento profesional, a maestros de educación parvularia para niños especiales, en la población de San Fernando de Apure, Todo a través del uso de la plataforma On Line, diseñada por el Dr. Villanueva.
Alrededor de 16 diplomados, 35 cursos y 06 maestrías fueron establecidos gracias a su gestión en nuestra institución y hoy en día se utilizan para el mejoramiento profesional de nuestros docentes y egresados, y sirven en la actualidad como modelo para convenios que hemos mantenido y aún están vigentes con Universidades de nuestro país.
El aporte profesional del Dr. Enrique Villanueva Molina, es de un valor incalculable a nuestra institución.  Durante mucho tiempo he insistido en tratar de que vuelva  a nuestros espacios, pero el amor a su país pareciera privar sobre nuestros deseos.
Como ser humano puedo definirlo como un hombre que no es católico profesante, pero sin embargo, curiosamente lo observé de cuando en cuando con su bella familia en templos, como cristiano,  buscando paz y tranquilidad, o quizás  encontrando el  regocijo que en este mundo real a veces  no se encuentra.
Enrique Villanueva es un admirador de las reflexiones de Santo Tomas de Aquino, en todo lo que se refiere a la ética y la moral. Yo siento, que un ser humano que ostente estos principios, debe se ser calificado como un buen hombre.
En conclusión:
I.-En nombre del Colegio Universitario de Administración y Mercadeo CUAM, hago constar que el Dr. Enrique Villanueva Molina, es un extraordinario docente y ha aportado elevadísimos beneficios académicos y tecnológicos a nuestra institución desde el año 2001 hasta el año 2003 (presencialmente) y hasta el año 2006 (vía On line).
II.-Como presidente de la institución antes mencionada, hago constar que el Dr. Enrique Villanueva Molina, es un ser humano de cualidades maravillosas,  que dejó una imagen imborrable en nuestro país y nuestra institución como buena persona, altamente apreciado y admirado como docente.
Carta redactada en Valencia a los  05 días del mes de Noviembre del año 2010.

                      WILFREDO JOSE MORENO RODRIGUEZ
                                          PRESIDENTE

UN ACADEMICO AMIGO

No obstante el dolor permanente que me significa la injusta situación que esta pasando Enrique, quisiera reiterar mi convicción de su absoluta inocencia en el hecho que se le imputa, pero a la vez, creo pertinente dejar a modo de testimonio viviente lo que ha significado su paso y estar para siempre en nuestras vidas.
Soy su amigo, y ese calificativo se construye a partir del año 2007 cuando junto con compartir el mismo trabajo, comenzamos a polemizar respecto de las cuestiones que están bien y de las que están mal en nuestra educación superior. Fueron esos cabildeos el inicio de muchas conversaciones que buscaban aprovechar todos los espacios en que podíamos estar juntos, fuesen la oficina, las reuniones, los viajes a Viña en calidad de clientes frecuentes, etc. Esos momentos fueron dando paso a conocer lo que teníamos en mente pero siempre mirando al futuro, en la certeza que nuestros pasados formaban parte de una cosa juzgada y que se guardaban en el respeto que cada uno siente por el otro.
De pronto no sólo nos vimos compartiendo la crítica en el ámbito de lo laboral, sino que en esa misma crítica se comenzó a fraguar la idea de luchar por esos otros ideales en todos los espacios que la vida académica nos pudiese brindar. Partimos a reunirnos con cuanto actor de la educación fuese posible estar y basados en la libertad del que tiene en mente el bien, partimos a cuanta charla nos invitaron, estuvimos en cuanta idea se pudo discutir, nos involucramos en cuanta licitación pudiésemos participar. De a poco aparecieron los primeros frutos, un proyecto de pos-título por aquí, otro por acá, uno que otro diplomado, siempre con la mente puesta en la modelación y remodelación de la educación, pero por sobre todo abriendo el espacio para el afecto y el aprecio mutuo.
Con pocas personas he compartido tanto en los últimos años, a pocos he conocido con sus ganas de vivir, pocos me abrieron la puerta más sagrada como él “su familia”, a pocos he llegado a querer en esta etapa de mi vida, pocos han tenido la generosidad de enseñarme, a pocos les he enseñado lo bello que es Valparaíso como a él.
Con todo, siempre supimos que la vida nos había puesto antes en tantos distintos caminos. Soy de derecha, me gusta la “U”, me encanta navegar, soy hijo de marino, soy un discreto observador. No obstante ello, nuestras tremendas diferencias de experiencias de vida más que constituir una razón para alejamiento en la lógica de una sociedad que se construye a sí misma mirando para atrás, esas diferencias sirvieron de estímulo para descubrir que las huellas del camino recorrido también podían ser las líneas de base para reinventar el futuro.
Patricia, ahí he estado, aquí estoy y aquí estaré esperando al amigo, al hermano… con el que tengo tanto camino por recorrer, Dios facilita que no sienta temores porque además amo la libertad de una manera desbordante y porque soy un optimista empedernido que tiene la corazonada que nuestros caminos se volverán a encontrar muy pronto.
Con el corazón,
Eduardo Miranda Leyton

TESTIMONIO DESDE EL NORTE

Siendo Jefe del Departamento de Municipalidades del Gobierno Regional de la Región de Coquimbo, tuve la responsabilidad de coordinar los programas de especialización para directivos y profesionales de dicha entidad durante los años 1996-1997. En dicha oportunidad nos presentaron una propuesta de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano orientada a formar a los directivos (autoridades) en materias de Gerencia Pública. Un equipo compuesto por los académicos Enrique Villanueva (economista), Milton Vidal (Sociólogo) y Robinson Pérez (Administrador Público), llevó adelante esa jornada durante tres días.

Debo señalar que los participantes (Intendente Regional y todos los Seremis) quedaron tremendamente motivados por el trabajo realizado por dicho equipo que combinó la economía, la gestión y la planificación de una manera excelente.

Junto al Profesor Villanueva y su equipo planificamos un proyecto de continuidad, el cual se materializó en un Diplomado en “Gobierno y Gestión Regional”, acreditado por dicha Universidad y dictado por este equipo baso junto a otros connotados académicos.
Se formaron más de 25 profesionales del Gobierno Regional durante 9 meses de estudio, generando un precedente nacional respecto de otras regiones sobre los programas de fortalecimiento de la gestión que se impulsaban en ese entonces.

Al profesor Villanueva tuve la oportunidad de conocerlo en forma especial dado que después de las jornadas de trabajo compartíamos puntos de vista sobre el trabajo profesional y cuestiones de la propia vida. Siempre tuve una palabra sabia y ponderada sobre el desarrollo profesional, el cual era mi inquietud personal.

Por ello decidí postular a la Beca Presidente de la República para estudios de posgrado en el extranjero. Le pregunté a Enrique sobre que alternativas estudiar. El, sin vacilar me aconsejó irme a Inglaterra a la London School of Economics (dado que él estudio en dicha ciudad un grado en Economía Aplicada). Me gané la Beca, que me la entregó personalmente el Presidente Eduardo Frei en La Moneda junto a mi familia y, me aceptaron en la universidad antes señalada.

Debo decir que el consejo de Enrique me cambió la vida. Sin embargo ya en esos años lo acusaron por intermedio de la prensa de su presunta participación en el asesinato del Senador Guzmán. Enrique siempre me contó lo que había sido de su vida, nunca negó su participación en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, me confidenció cuestiones de su vida personal y me señaló que amaba profundamente la vida.

Antes de salir de Chile me junté con él y me dijo, mirándome a los ojos, con la convicción de su inocencia, que nada de lo que se le imputaba era cierto. Le creí…hasta el día de hoy. Porque con el paso del tiempo conocí a un hombre que lucho, al igual que yo, por sus ideales, un hombre que ama profundamente la vida, un hombre que daría todo por su familia (su esposa y sus dos hermosas hijas). Esa convicción que me formé, se la formó la totalidad de los que participamos como su alumno ya que él siempre nos habló de su vida y su historia.

Tuve la posibilidad de encontrarme con él en Barcelona y me dí cuenta, que por sus propios méritos llegó a ser gerente de una empresa dedicada a la gestión de calidad. Fue apreciado por sus pares, aunque también despertó la envidia de algunos que no pueden aceptar que alguien de Latinoamérica sea mejor que ellos.

Después, debido a trabajos que realicé con una empresa chilena me encontré nuevamente con él en Venezuela. Había sido contratado en el Colegio Universitario de Administración y Mercadeo, una entidad privada dedicada a la formación técnico profesional. Entidad de mucho prestigio en la ciudad de Valencia. Me consta el respeto que se le profesaba, el profesionalismo con el que actuaba y sobre todo, la calidad humana como se relacionaba.

Nadie allí habló nunca en contra de él. Sus jefes, tanto en Barcelona como en Venezuela, siempre conocieron la historia de Enrique, porque en ello jamás ha dudado. Hablar con franqueza y con la verdad han sido la clave de sus relaciones laborales y personales.

Estando en Venezuela me propuso integrarme en un proyecto de educación en Línea que estaban desarrollando (RUVAE-Red Universitaria Virtual América Europa). Comencé a trabajar con él en Chile, hicimos varios programas en la Región de Coquimbo y llegué a la Universidad de Valparaíso al Centro de Educación Virtual. Ellos organizaron un seminario internacional y Enrique fue invitado. Era volver a Chile después de varios años de “exilio” en democracia. Le dije que debería venir, que debería demostrar que era por sobre todas las cosas un excelente profesional y que tenía que contribuir con su experiencia y formación a desarrollar un aporte a nuestro país.

Es así como vino. Participó en el seminario, fur soberbia su intervención, recibió muchos aplausos, y…yo creo que ello lo convenció a volver junto a su familia.

No se equivocó, esta es su patria y no tiene nada que temer dije yo.

Al llegar a Chile desde el año 2005 en adelante trabajamos juntos en muchas actividades, hicimos consultorías en La Serena, en Santiago y otras ciudades. Él ingresó a la Universidad Arcis apoyando su proceso de acreditación, pero a poco andar se incorporó en la Universidad de Los Lagos donde jugó un gran papel en la generación de políticas de calidad que posteriormente fueron claves para la acreditación institucional.

Hoy, este destacado académico, profesional y brillante persona está privado de libertad. Por algo que él no cometió y que siempre ha condenado. Ha sido un luchador toda su vida. Y quien no es un luchador? Todos los días se lucha por las más diversas cosas.

Yo fui dirigente de los estudiantes universitarios de la serena entre el año 1986 y 1989, fui funcionario del Gobierno Regional de Coquimbo, fui el presidente de la Empresa Portuaria de Coquimbo, fui Secretario Regional Ministerial de Planificación, fui el encargado de elaborar el plan de Gobierno de esa época (Gobierno de Michelle Bachelet), hoy trabajo en una prestigiosa empresa privada ejerciendo roles directivos. Todo mi éxito personal tiene un denominador común: personas como Enrique, que te alientan, te dan consejo y amistad.

Hoy está injustamente detenido. No se entiende la justicia, encierran a los hombres buenos y honestos.

Le doy las gracias a Enrique por todos estos años de amistad. Conocí a un hombre íntegro con una familia extraordinaria. Siempre le dije cuando hablamos por teléfono: “como están las que mandan?” Y él se reía a carcajadas porque sabía que reflejaba el reconocimiento que le hacía de que su amor por ellas era infinito.

Uno siempre debe estar orgulloso de sus padres, es una aspiración íntima por lo demás de quienes lo somos. Sin lugar a dudas, sus hijas están y estarán toda la vida orgullosas de ser sus hijas y estarán esperándolo cuando se haga justicia, con los brazos abiertos y felices porque esta pesadilla habrá terminado.



Manuel Farias Viguera
MSc. Social Policy & Planning
London School of Economics