Enrique:
Gracias a tí; por mantener tu posición y principios a pesar de los momentos adversos que han vivido tú y tu bellísima familia. Es inspirador y mantiene la fé en la humanidad ver que aún hay hombres que como dijera José Martí "Llevan en sí la honra y el valor de muchos hombres". Te agradezco por la oportunidad de trabajar contigo, por todo lo que aprendí profesional y humanamente junto a tí; y por contarme entre tus amigos, por conocer y compartir con esas maravillosas mujeres que son Paty y las niñitas; hermosas Marianas modernas, ha sido para mí un honor y un privilegio que les agradezco mucho. Siempre estaré para ustedes, a su disposición absoluta.
Un gran abrazo y que el 2011 sea un año lleno de bendiciones y paz para ustedes.
Mercedes
Academico Especialista en Calidad y Educacion Virtual. Luchador valiente en contra de la dictadura militar. Querido colega, amigo, compañero y padre. Acusado por una entrevista televisiva y sometido a proceso por "presunciones fundadas", bajo la Ley Antiterrorista. RETORNA A CHILE EL AÑO 2005 CONFIANDO EN LA JUSTICIA Y EN SU ABSOLUTA INOCENCIA.
Datos personales
- Enrique
- Quiero agradecer por la felicidad en el rostro de mis hijas. Esta injusta y arbitraria situación, nos ha dado dolor y mucha tristeza, pero también nos ha traído esperanza, fe y orgullo. Esperanza en que se haga justicia, fe en las instituciones y sus representantes y orgullo de ser quienes somos.
jueves, 13 de enero de 2011
sábado, 1 de enero de 2011
Cuando esto comenzó, lo primero que pensé fue irnos, pero un día, me reuní con un hombre que me dijo que no debíamos haber vuelto, que Enrique “estaba marcado” y debimos preguntar antes de volver. Y ahí pensé, No, no nos vamos a ninguna parte, este es mi país, nosotros no tenemos que pedir permiso para vivir en nuestra tierra. Aquí tantos hombres y mujeres dignas han dejado sus mejores esfuerzos, sus lágrimas, sus derrotas, sus triunfos, su historia, nuestra historia. Aquí hay tanto que hacer y se necesitan manos.Manos llanas y abiertas, dispuestas a mirar al futuro, reivindicando con orgullo el pasado. Manos capaces de construir en la diversidad, reconociendo en el otro capacidades y puntos de encuentro, por sobre las diferencias y sectarismos. Manos solidarias que acojan y fuertes que sostengan. SI, yo me quedo en esta tierra y me quedo para lo que venga. Porque la solidaridad transversal nos ha hecho sentir que no estamos solas, porque Enrique esta con nosotras y porque contamos con un hombre maravilloso que permitió esta alegría: ROBERTO CELEDON.
Felices fiestas a todos, seguiremos nuestro camino en la busqueda de la justicia.
Un saludo especial para los familiares de los detenidos en la Carcel de Maxima Seguridad, gente que a pesar de sus profundos dolores,me acompañaron cariñosamente en mi proceso de ingreso a un mundo desconocido.
Para todos una vez mas nuestros profundos agradecimientos.
Patricia
Felices fiestas a todos, seguiremos nuestro camino en la busqueda de la justicia.
Un saludo especial para los familiares de los detenidos en la Carcel de Maxima Seguridad, gente que a pesar de sus profundos dolores,me acompañaron cariñosamente en mi proceso de ingreso a un mundo desconocido.
Para todos una vez mas nuestros profundos agradecimientos.
Patricia
UN ABRAZO DE ESPERANZA
QUERIDOS AMIGOS (AS):
Parto diciendo gracias a todos y en especial a mi esposa, a mis hijas, a mis compañeros y hermanos ex militares patriotas, que se opusieron al golpe de estado en 1973, a mis compañeros y hermanos de tantas jornadas de lucha social a lo largo de nuestras vidas, a mis queridos amigos y hermanos de Venezuela, a Roberto Celedón mi abogado defensor de excelencia profesional y humana, a los Diputados que de forma desinteresada expresaron su solidaridad, en especial a Denise Pascal y a Sergio Aguilo, a Marco Henriquez-Ominami, a Chile Piensa, al Mostrador, y a los periodistas que informaron profesionalmente a la opinión pública, a los chilenos y chilenas que repletaron nuestros correos, a quienes se manifestaron desde chile y el extranjero, a todos ellos, gracias por todo el esfuerzo, el cariño y la solidaridad desplegados para permitirme estar de nuevo en libertad y junto a mi hermosa y querida familia. Ustedes son los amigos que tengo, cuya amistad ha sido puesta a prueba y los engancharé para siempre a mi alma con ganchos de acero.
Para mí y creo que para todos nosotros, estos últimos acontecimientos significaron algo así como un “remezón” a nuestra propia historia, una suerte de recordatorio sobre el país en el que estamos viviendo; que la llamada reconciliación no es tal, que los llamados a mirar hacia adelante olvidando la historia son un error y que los revanchismos políticos siguen vigentes, con el mismo sello de quienes crearon y apadrinaron lo sucedido hace 37 años, ahora ensimismados con y desde el poder.
Este es el contexto de la reapertura de la investigación del caso de Jaime Guzmán, lo que me parece legítimo y necesario para esclarecer hechos que aun puedan ser inciertos respecto de sus autores. Pero que a mi entender se desvirtuó, por la forma como esta se inicia, con un montaje absurdo apoyándose en una declaración construida desde una cárcel de Brasil, con todo un aparataje periodístico, para que su autor aportara aquellos elementos considerados nuevos y necesarios para reabrir el proceso.
Un verdadero espectáculo que solo corroboró el hecho que para algunos en la política “todo vale”, sin importar si las afirmaciones que se lanzan contra el adversario político son calumniosas, o si la verdad de los hechos es obscurecida por una mentira repetida mil veces, jugando con ella, esperando que algo quede, algo de cierto y mucho de mentira. Así fui señalado arbitrariamente como supuesto autor intelectual de un delito que no cometí, por el cual me enviaron a prisión por casi tres meses y se me mantiene aún en proceso de investigación bajo la figura de libertad provisional.
Por lo que viví estos meses, por cómo se realizó este juicio, por la participación de testigos puestos en este acto teatral, por los personajes que se prestaron para ello, por la permanente ofensiva política y la presión evidente ejercida sobre la justicia por parte de los sectores interesados en ello. Por todo esto quedó en evidencia que la mirada al pasado y el revanchismo político aún están presentes.
En este contexto el objetivo es seguir desvirtuando y aislando a quienes piensan distinto, a la izquierda revolucionaria de este país, a las personas y organizaciones que valientemente lucharon en contra de una dictadura cuya historia sus herederos intentan ocultar o hacer olvidar.
La historia de Chile no se puede cortar en dos, entre la realidad actual y una época pasada como si fueran procesos desvinculados, contando los hechos a medias u ocultándolos. Como ha sucedido desde las gestas de la independencia, con las contradicciones y conspiraciones que terminaron con la vida de algunos de nuestros principales héroes nacionales, entre ellos Manuel Rodríguez y los Hermanos Carrera, hasta los eufemismos utilizados, como la llamada pacificación de la Araucanía, para ocultar verdaderas matanzas en contra del pueblo mapuche.
Por ello tenemos que rescatar nuestra historia y no permitir su tergiversación, partiendo de que el plebiscito de 1989 fue una gran derrota para la dictadura militar y un triunfo enorme de los chilenos. Sin embargo y en la práctica, este se transformó en una victoria para los supuestos derrotados.
Prueba de ello son los primeros años de los gobiernos de la Concertación con Pinochet como Comandante en Jefe del Ejercito y luego como Senador vitalicio, es el hecho que aun seguimos viviendo regidos por una Constitución diseñada para dar cobertura ideológica e institucional a la dictadura y que el modelo económico diseñado por los economistas de Pinochet, perdura y ha sido administrado eficientemente durante los últimos 20 años por los gobiernos democráticos, transformando a Chile, mas allá de sus éxitos tecnológicos, económico financieros, y de los avances en su infraestructura, en uno de los países con el peor índice de desigualdades en la redistribución de sus ingresos.
Todo ello ha contribuido a crear un manto de olvido y marginación, por acción u omisión, que actúa en contra de muchos chilenos y chilenas quienes luchamos en contra de la dictadura haciendo valer el derecho de rebelión y el derecho a la resistencia, reconocido en la declaración universal de los derechos humanos. A veces pareciera olvidarse que durante 17 años los chilenos estuvimos gobernados por una dictadura que ejerció el terrorismo de estado, violando todo derecho de las personas, una realidad que ¨nos autorizó¨ para ejercer la desobediencia civil y el uso de la fuerza con el fin de derrocarla y reemplazarla por un gobierno democrático y con legitimidad.
Quieran o no reconocerlo nuestros opositores, el derecho a la resistencia frente a un tirano como lo fue el régimen de Pinochet, existe desde la antigüedad. Se encuentra en las ideas de Platón San Isidoro de Sevilla y Santo Tomás de Aquino, incluyendo la Revolución Francesa y la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 1776.
Estos argumentos son el eje de mi defensa, por ello la aplicación de la ley antiterrorista para intentar condenarme es simplemente un intento de calificar mi actuación política bajo el manipulado concepto del terrorismo.
He reconocido con orgullo mi responsabilidad y mi papel en el FPMR desde sus orígenes hasta 1989, periodo en el cual la ética revolucionaria fue una práctica humanista, comprometidos en la teoría y la acción con la justicia social, con el cambio de la sociedad que es cuna de la desigualdad, por una nación de ciudadanos en la cual la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad cultural, a las ideas, a la democracia, a la libertad y los derechos humanos constituyan su esencia.
Estos valores que son parte de la historia del FPMR y de la izquierda revolucionaria, nada tienen que ver con hechos tan reprochables como la persecución, la delación compensada y el asesinato como forma de hacer política, acciones que se orientaron en contra de militantes y dirigentes de la propia organización. Por eso el asesinato de revolucionarios acusados de traición nunca demostrada, solo basados en rumores y alimentadas en el revanchismo personal, o el asesinato de adversarios políticos indefensos como es el caso de Jaime Guzmán y en democracia, no tienen cabida en el pensamiento ni en la acción revolucionaria, esos son actos delincuenciales.
Contrario a esto, durante toda la lucha anti dictatorial el esfuerzo permanente fue acercar las organizaciones a lo que quería el pueblo en ese momento, porque confiamos ciegamente en este y el entusiasmo que despertó el proceso de rebelión, de perderle el miedo a la dictadura, de no querer seguir viviendo intimidados y amenazados, fue la ratificación que ese fue un proceso justo. En este sentido nuestro rol fue mucho más allá de los requerimientos operativos de un aparato militar, con nuestras convicciones, con el ejemplo personal, con la actuación impresa por valores morales como la honradez, la responsabilidad, la solidaridad, la austeridad, se manifestaron en un actuar político práctico necesario frente a situaciones concretas en ese contexto histórico determinado.
Amigos, somos herederos de una valiosa historia, construida por cada uno de nosotros desde sus perspectivas y compromisos, la cual tenemos del deber de reescribir, insertos hoy en una sociedad democrática aun inconclusa. Desde nuestras posibilidades busquemos el punto de encuentro y no perdamos este impulso tremendo, reencontrémonos en torno a la cuestión de hoy, que es más democracia, aprendiendo a respetar a los que piensan distinto. Es el respeto a la diversidad cultural, al medioambiente. Es una educación de calidad para todos los chilenos como base de un desarrollo nacional sustentable. Es la propiedad y el aprovechamiento de nuestros recursos naturales. Es la redistribución equitativa de la riqueza generada por quienes trabajan y por el empeño de los empresarios que aportan al desarrollo de la nación.
Más allá de los discursos está más que probado, que las fuerzas del mercado por sí solas y sin ningún control, son incapaces de actuar sin producir distorsiones y grandes desequilibrios sociales. Ese es el origen de la crisis mundial por la que estamos atravesando, que ha dejado en evidencia que el mundo en el que emprendemos, trabajamos y vivimos poco tiene que ver con aquel que nos toco vivir antes. He allí el desafío.
Finalmente me despido de ustedes con un fuerte abrazo, la intención de esta carta es como se inicia, para compartir estas reflexiones y para agradecer a todos ustedes, por vuestra solidaridad con una pelea aun inconclusa y por la cual hay que continuar batallando y demostrar mi total inocencia.
Con cariño les comparto una vieja frase actualizada por las contingencias inobjetables de este mundo nuevo e incierto….” No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante."
Feliz 2011
Enrique Villanueva Molina
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